Vogue y Don Julio rinden homenaje al muralismo femenino
El código de vestimenta invita a los asistentes a inspirarse en los colores, formas y texturas de las primeras mujeres que pintaron murales en la época posrevolucionaria.
La Gala Vogue Día de Muertos Colombia 2026 se celebró el 29 de octubre con el patrocinio de Don Julio, que acompaña la edición colombiana por tercer año consecutivo. Para esta velada, la revista propuso como código de vestimenta “Muralismo femenino a través de pinceladas, color y tejidos”, un homenaje a las artistas que usaron la pintura mural como herramienta de emancipación en un movimiento dominado por hombres.
La alianza entre la publicación de Condé Nast y la marca de tequila de Diageo nació en México. Vogue y Don Julio llevaban tres años realizando la gala en México cuando, en 2024, la extendieron a Brasil y Colombia.
En Bogotá, la primera edición se hizo el 30 de octubre de 2024 bajo el concepto “Eternos por Amor”, con un altar de muertos de la marca como eje de la noche y una pasarela con aliados. La gala hace parte de una estrategia global de la marca alrededor de la fecha: este año Diageo lanzó “El Puente Eterno”, la tercera campaña global de Don Julio para el Día de Muertos en tres años.
Quiénes fueron las muralistas
El muralismo mexicano suele asociarse con Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros. Sin embargo, la historiadora Dina Comisarenco recuperó en su libro Eclipse de siete lunas la obra de 20 mujeres que pintaron murales en México durante el siglo XX. Entre ellas se destacan:
Aurora Reyes (1908-1985). En 1936 ganó el concurso de la Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios para intervenir un muro del Centro Escolar Revolución, donde pintó Atentado a las maestras rurales, y así se convirtió en la primera mexicana que diseñó y realizó por completo un mural. Fuera del taller, impulsó las primeras guarderías para los hijos de las maestras y la incapacidad por maternidad, y lideró el grupo feminista Las Pavorosas.
Marion y Grace Greenwood. Las hermanas estadounidenses fueron las primeras mujeres extranjeras en pintar murales en México. Entre 1933 y 1936 pintaron cinco murales al fresco en Taxco, Morelia y el Mercado Abelardo L. Rodríguez de Ciudad de México, obras que hoy forman parte del patrimonio cultural de la capital.
Elena Huerta, Fanny Rabel y Rina Lazo. Comisarenco las ubica entre las más productivas. Los murales de Huerta en el Centro Cultural Vito Alessio Robles de Saltillo y los de Rabel en el Centro Deportivo Israelita de Ciudad de México siguen bien conservados. excelsior
Antes de Reyes hubo otros antecedentes: Isabel Villaseñor pintó en 1929, junto con Alfredo Zalce, un mural exterior en cemento coloreado en una escuela rural de Ayotla.
Del muro a la pasarela
Con este punto de partida, Vogue planteó el código de vestimenta como un ejercicio de memoria. Los invitados podían tomar como referencia la ropa que las muralistas pintaban en sus personajes, la paleta de sus obras y las texturas de los tejidos que aparecían en los muros, para trasladar a la moda de hoy el mensaje que esas artistas dieron en el México posrevolucionario.
La elección conecta con el sentido del Día de Muertos, una fecha dedicada a recordar a quienes ya no están. Para Don Julio, que construye su comunicación alrededor de su origen mexicano, la gala funciona como la vitrina más visible de su calendario de Día de Muertos en Colombia, en un formato donde la marca aparece ligada a la moda, la cultura y un público de alto perfil, lejos de la pauta tradicional de licores.